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UE: Declaración conjunta de la sociedad civil sobre neutralidad de la red

La Asociación por los Derechos Civiles (ADC), junto a más de 72 organizaciones de la sociedad civil a lo largo del mundo, sumó su apoyo llamando al Organismo de Reguladores Europeos de Comunicaciones Electrónicas para mantener la neutralidad de la red en sus actuales negociaciones sobre el futuro de Internet en Europa.

Europa se encuentra en la etapa final de la lucha por la neutralidad de la red. Los reguladores europeos están actualmente decidiendo sobre las directrices que aclaran las bases jurídicas ambiguas que fueron adoptadas en octubre de 2015. El resultado de este proceso es completamente abierto. Si la tasa cero, la inspección profunda de paquetes y la priorización de pago son permitidas para 500 mil millones de personas, depende de las directrices definitivas que se publicarán a fines de agosto de 2016. Europa podría bien seguir la tendencia global hacia garantías fuertes o constituir un peligroso precedente.

Después de 2 años, la UE adoptó una ley de neutralidad de la red que deja varias preguntas fundamentales abiertas a interpretación. La regulación de telecomunicaciones de un mercado único fue adoptada en octubre de 2015 en la segunda lectura en el Parlamento Europeo. Para más información, pueden leer este artículo de EDRi.

La carta entera se reproduce a continuación (pueden leer la versión en inglés en este link).

Las organizaciones abajo firmantes apoyamos al Organismo de Reguladores Europeos de Comunicaciones Electrónicas (ORECE) y sus miembros, en su tarea de desarrollar directrices para la implementación del Reglamento 2015/2120 de la Unión Europea. Esta nueva regulación crea las bases para garantías fuertes y estables de la neutralidad de la red. Por lo tanto, alentamos al ORECE y a los 28 reguladores nacionales de telecomunicaciones que pongan fin a la incertidumbre y establezcan directrices fuertes de neutralidad de la red. Directrices claras asegurarán un mercado digital único, con la libertad y la seguridad jurídica para prestar servicios a través de las fronteras, así como la elección de los consumidores.

Instamos a respetar el objetivo del Reglamento de “garantizar la continuidad del funcionamiento del ecosistema de Internet como motor de la innovación”, respetando la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea. Desde la concepción de Internet, la neutralidad de la red ha sido una condición esencial previa para la libertad de expresión, la libertad de reunión, la competencia y la libertad de empresa.

El éxito de las consultas en Estados Unidos y en la India deberían impulsar el trabajo del ORECE. 3,7 millones de comentarios se presentaron a la consulta de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés), mientras que más de un millón de comentarios se presentaron a la Autoridad Reguladora de las Telecomunicaciones de la India (TRAI, por sus siglas en inglés). Estas son probablemente las mayores acciones democráticas directas en cualquier asunto regulador de las telecomunicaciones en la historia.

Ahora es el turno de la Unión Europea. ORECE decidió poner la consulta al final de su proceso de toma de decisiones, con muy poco tiempo para analizar el feedback y mucho menos para tenerlo en cuenta. Le animamos a reconsiderar el corto y limitado plazo para responder a su consulta pública, para que pueda tener debidamente en cuenta a los ciudadanos y las partes interesadas al finalizar las directrices. Un enfoque flexible para la fecha límite no tendrá consecuencias negativas, sino que dará credibilidad al proceso.

En la elaboración de las directrices, le pedimos que tenga en cuenta los siguientes puntos:

  • “Servicios distintos de los servicios de acceso a Internet” (también conocidos como “servicios especializados”) necesitan una cuidadosa consideración. Directrices débiles podrían permitir la elusión de todas las garantías de la neutralidad de la red.
  • La tasa cero es una práctica nociva que restringe la elección del consumidor, distorsiona la competencia, socava la libertad de buscar, recibir y difundir información y la libertad de empresa. El Reglamento debe entenderse como una prohibición de este abuso.
  • La gestión del tráfico debe ser de aplicación agnóstica como sea posible. La administración del tráfico basado en clases corre el riesgo de discriminar a los servicios, perjudicando la elección del usuario, desalentando el uso del cifrado y estaría en contradicción con los requisitos de transparencia establecidos en el Reglamento.

Las preguntas difíciles con las que se enfrentan en estos meses no son acerca de los modelos de negocios teóricos. Están estableciendo los límites y las garantías para el futuro de Internet en Europa y garantizando que Europa no se verá en desventaja a nivel mundial por prácticas restrictivas anti-competitivas.

 

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