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ONU: 1° Reporte del Relator Especial por la Privacidad

A mediados del 2015, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas nombró a Joseph Cannataci como nuevo Relator Especial por el derecho a la Privacidad. Esta decisión significó un paso muy importante en torno al valor que se le otorga al derecho a la Privacidad en un contexto internacional, sobre todo desde el punto de vista de la protección que el mismo necesita. El Relator es una persona independiente a la ONU, no es miembro ni recibe una remuneración por su trabajo, esto le permite mantenerse tanto imparcial como crítico.

Como bien señaló Privacy International en 2014, “Hay una necesidad apremiante de articular mejor el contenido del derecho a la privacidad como parte de las leyes internacionales de derechos humanos y producir guías sobre su interpretación, especialmente considerando que las tecnologías modernas están permitiendo la vigilancia de las comunicaciones -y las consecuentes interferencias con dicho derecho- a una escala sin precedentes”. Gracias en gran parte a las revelaciones de Edward Snowden en junio de 2013, estamos teniendo actualmente uno de los debates más importantes en torno a la privacidad de todos los habitantes del mundo, y fundamentalmente sobre cuál es el papel de la misma en medio de los avances tecnológicos que vivimos día a día. A su vez, situaciones más recientes como las filtraciones de la empresa italiana Hacking Team, y su fuerte impacto en América Latina, remarcan nuevamente la importancia de evitar que esta discusión se apague.

En este sentido, celebramos la creación de la relatoría especializada, así como la buena predisposición de Joseph Cannataci, con quien hemos compartido varios espacios de debate (como el 10th Internet Governance Forum y el workshop Big Data in the Global South), para escuchar y entablar lazos con organizaciones de la sociedad civil de varias partes del mundo. Consideramos fundamental el rol que jugará el Relator en este contexto internacional que describimos anteriormente.

El pasado martes 8 de marzo, durante la sesión 31º del Consejo de Derechos Humanos, el Prof. Cannataci presentó su primer reporte, en el cual describe su visión para el mandato como Relator, sus métodos de trabajo, una mirada sobre el estado de la privacidad al comienzo del 2016, y finalmente un plan de trabajo para los primeros tres años de su mandato. Si bien este primer reporte se presenta como en forma de un trabajo preliminar, ya que refleja tan solo los primeros 6 meses desde el inicio su mandato, creemos que es importante señalar algunos puntos clave del mismo ya que permite ver parte del panorama en cuanto a cómo se irá desarrollando la discusión global en torno a la privacidad.

Métodos de trabajo

El trabajo del Relator se divide en cinco categorías principales:

  • Monitoreo de países: mediante la creación de una base de datos con las políticas públicas, legislaciones, prodecimientos y prácticas que están siendo desarrollados en distintos países. Con esta base el Relator pretende identificar las principales problemáticas, así como también analizar las mejores prácticas que luego puedan ser compartidas mundialmente.
  • Estudios temáticos: el Relator se concentrará en temas centrales que considera presentan un alto riesgo al derecho a la privacidad; se espera que estudios culminen en la publicación de reportes ad hoc. Las temáticas son:
    • Privacidad y Personalidad a través de las culturas
    • Modelos de negocios online corporativos y la utilización de datos personales
    • Seguridad, vigilancia, proporcionalidad y ciberpaz
    • Analíticas de Open Data y Big Data: su impacto en la privacidad
    • Genética y privacidad
    • Privacidad, dignidad y reputación
    • Biometría y privacidad
  • Denuncias individuales: el Relator seguirá de cerca las denuncias que reciba por parte de individuos a lo largo del mundo en relación a violaciones al derecho a la privacidad.
  • Acciones conjuntas: de cooperación y diálogo, tanto con otros Relatores Especiales, como también con Estados.
  • Construyendo puentes y una política de compromiso: el Relator remarca el objetivo de tender buenos lazos con y entre los actores vinculados al derecho a la privacidad.

La privacidad al comienzo del 2016

Si bien la privacidad es conocida -con distintos matices- en todas las sociedades y culturas a lo largo del mundo, el Relator remarca que aún no hay una definición aceptada universalmente sobre la privacidad propiamente dicha.

A pesar de que la misma cuenta con una base en el Derecho Internacional, al encontrarse prevista en el artículo 12 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y del artículo 17 del Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos, la existencia y utilidad de este marco legal se ve comprometido por la falta de una definición universalmente convenida y aceptada, a lo cual el Relator agrega que “En algunos casos puede llegar a ser casi inútil [que las Naciones firmen un tratado protegiendo la privacidad] si no tenemos una comprensión clara de lo que hemos acordado proteger”.

Por otra parte, el reporte establece que también habría que considerar revisar los instrumentos legales ya existentes, debido al factor que resumieron como “Tiempo, Lugar, Economía y Tecnología”, en referencia al “paso del tiempo y el impacto de la tecnología, en conjunto con las diferentes tasas de desarrollo económico y el despliegue de tecnología en diferentes ubicaciones geográficas”; por lo cual consideran que habría que establecer una comprensión novedosa de lo que implica la privacidad para distintas personas, en distintas circunstancias, a lo largo del mundo.

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Mr. Joseph Cannataci.

Observaciones iniciales en 2015-2016

El reporte destaca algunos de los acontecimientos globales más relevantes para el debate sobre la privacidad que se fueron dando a lo largo de estos primeros meses de su mandato; buenas prácticas, buenas leyes, buenas decisiones de los tribunales, y en general buenas ideas que puedan promover y aumentar la protección de la privacidad.

“Sabia moderación – un no a las puertas traseras desde los Países Bajos y Estados Unidos”: el Relator destaca las posiciones tomadas por estos Estados respecto al uso de las leyes para la creación de puertas traseras (backdoors) en software y hardware para la vulneración de las comunicaciones. Por un lado, el Ministerio de Seguridad y Justicia holandés publicó un documento firmado por varios ministros en el cual se oponen a la creación de puertas traseras en productos de cifrado. Por otra parte, hace mención del caso del Director del FBI, James Comey, quien durante un testimonio en octubre del 2015 frente al Congreso dijo que la administración no estaría presionando por legislación que buscaría forzar a las empresas a descifrar los datos de los usuarios, sin embargo quedó en evidencia el objetivo de la administración estadounidense en el caso USG v. Apple de sentar un precedente para poder forzar a las empresas a crear vías de acceso a los datos de los usuarios, sobre el cual el Relator adhiere a la posición tomada por el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU.

“El inicio del fin judicial para la vigilancia masiva – la cuestión de fondo”: el Relator desarrolla lo ocurrido en el caso de Maximillian Schrems v. the Data Protection Commissioner of the Republic of Ireland, sobre el cual el Tribunal de Justicia de la Unión Europea declaró inválido el acuerdo de Safe Harbour entre la Unión Europea y los Estados Unidos.

“La mera existencia de una medida de vigilancia secreta es una violación del derecho a la vida privada”: el Relator destaca la decisión de la Gran Cámara del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en el caso Roman Zakharov v. Russia, en el cual se establece que el sistema ruso de interceptación secreta de las comunicaciones de teléfonos móviles es una violación del artículo 8 de la Convención para la Protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales.

“Investigatory Powers Bill en el Reino Unido”: el Relator llama la atención a esta ley que está siendo tratada actualmente en el Reino Unido, señalando que la misma “es contraria a los fallos más recientes del Tribunal Europeo de Justicia y de la Corte Europea de Derechos Humanos, además de que socava el propio espíritu del derecho a la privacidad”. Si quieren conocer más sobre la IP Bill, recomendamos seguir el trabajo que está llevando a cabo Privacy International.

“Primeros pequeños pasos hacia la paz cibernética?”: el Relator remarca los casos de los Estados Unidos, China, el Reino Unido, Brasil y Rusia, quienes durante el 2015 acordaron que ninguno de los gobiernos llevaría a cabo o apoyaria el robo cibernético de propiedad intelectual.

Plan de acción

Para facilitar el proceso de dimensionar el derecho a la privacidad y su relación con otros derechos humanos, el Relator desarrolló un plan de acción con 10 puntos centrales que deben ser considerados en forma holística.

  • “Yendo más allá del marco legal existente a una comprensión más profunda de qué es lo que nos hemos comprometido a proteger”: Desarrollar una mejor comprensión de lo que significa e implica el derecho a la privacidad, qué debería significar en sl Siglo XXI, y cómo se debe proteger en la era digital.
  • “Promover la conciencia sobre la privacidad”: Cuáles son los derechos a la privacidad de los ciudadanos y cómo su privacidad puede estar siendo violada, especialmente por nuevas tecnologías y comportamientos en el ciberespacio.
  • “Creación de un diálogo estructurado y continuo sobre la privacidad”: El Relator establece la necesidad de un diálogo más estructurado, más abierto, más amplio, más eficaz y permanente, entre los diferentes actores y grupos de interés (ONGs, entes de protección de datos personales, fuerzas de seguridad, agencias de seguridad y de inteligencia).
  • “Un enfoque integral de garantías y recursos legales, procedimentales y operacionales”: Los ciudadanos deben tener acceso a protecciones más claras y efectivas con el fin de prevenir violaciones a su privacidad.
  • “Un enfoque renovado en las salvaguardas técnicas”: las salvaguardas nunca pueden ser exclusivamente legales u operacionales. El Relator destaca la necesidad de impulsar la “privacidad por diseño”.
  • “Un diálogo especialmente enfocado con el mundo corporativo”: Cada vez más las empresas del sector privado recolectan una cantidad de datos personales mucho mayor a lo que los gobiernos pueden o podrían llegar a recolectar, por lo que es primordial poner el foco en sus modelos de negocio, sus prácticas y las salvaguardas disponibles.
  • “Promoción de desarrollos nacionales y regionales de mecanismos de protección de la privacidad”.
  • “Aprovechar la energía e influencia de la sociedad civil”: escuchando y trabajando en conjunto con organizaciones de todo el mundo.
  • “Ciberespacio, ciberprivacidad, ciberespionaje, ciberguerra y ciberpaz”.
  • “Mayor inversión en el Derecho Internacional”: por ejemplo, priorizar la actualización de los instrumentos jurídicos a través de una comprensión más amplia de lo que se entiende por el derecho a la privacidad.

Como bien mencionamos al comienzo del artículo, el reporte de la Relatoría no es exhaustivo, sino más bien introductorio de la situación en la que nos encontramos globalmente. Seguiremos de cerca el trabajo del Relator y esperamos ver una mayor inclusión de lo que ocurre en los países de América Latina, así como también en África y Asia, en donde las organizaciones de la sociedad civil se encuentran llevando a cabo importantes trabajos vinculados a la violación del derecho a la privacidad.

Report of the Special Rapporteur on the right to privacy, Joseph A. Cannataci

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